El hombre inhumano
Diez que como
el nunca existió
Improviza
impensada "mano de dios".
En las canchas
o en las ciudades
Goleros,
marcianos o extranjeros
Oyen en la
ovasión: diego, diego!!.
Más que un
cebollita con ilusion
Alma de potrero
y llanto de campeón.
Rara suena
cualquier comparación
A aquella
apilada que práctica una generación.
Diferentes
idolos, incluso de la canción
Oran con sus letras
eterna admiración.
Nada más le
pido, ni me olvido
Aun D10S es
Argentino´.
Matias
Burgois, La Plata
viernes 20 de abril de 2007