Por TOMÁS CAMPOS
Era mi cuarto día en Buenos Aires. El bueno de Sebas, mi hermano 'quemero',
quería enseñarme la cancha del 'Globito'. De paso, nos paramos frente a
un puente sin motivo aparente y me sugirió que lo fotografiara. Yo, la
verdad, no le encontraba mucho sentido al asunto. Y no es que el puente
en cuestión fuera vulgar, pero tampoco era de ésos que adornan el curso
del Sena a su paso por París. Entonces me dijo las 'palabras mágicas':
"Por ese puente cruzaba Maradona cuando era un pibe para ir a entrenar".
Algo en apariencia tan insignificante cobraba un sentido casi religioso
al mezclar el nombre del 'Pelusa' con una sencilla construcción de
hierro y piedra.
Y es que hay que viajar a Argentina para entender esa pasión
desmedida que sienten por Diego. En un país donde el eterno rival es
un leviatán al que hay que odiar sin desmayo, sólo Maradona pone de
acuerdo a 'millonarios' y bosteros', 'pincharratas' y 'triperos', 'cuervos'
y 'quemeros'. No hay hincha de River que hable mal del 'Pelusa'. Diego
es Argentina y Argentina ríe, vibra, llora y reza siguiendo el ritmo al
que late su corazón, ése que ahora parece abandonarlo a su suerte.
Pero Maradona es mucho más. Resulta superfluo hablar de sus
errores, tan conocidos como humanos. Diego no es un 'dios' -Aimar dixit-
por su vida privada sino por su tremendo legado como futbolista. En
estos momentos difíciles, habrá quien se dedique a repasar su 'dilatada'
trayectoria fuera de las canchas, pero los que le vimos jugar nunca
olvidaremos su maravillosa capacidad de sorprendernos, de hacer del
fútbol un arte supremo.
Así que esta noche repasaré mi álbum de fotos 'porteñas'.
Cerrraré los ojos y aspiraré el aire único de 'La Bombonera', me pondré
mi camiseta de la 'Academia' y escucharé el último disco de Calamaro
mientras sueño con verte recuperado el próximo año celebrando el
centenario sevillista en Nervión. Ponte bien Diego, que no quiero llorar
por ti.P.D.: No recuerdo
el nombre del puente, pero por supuesto que hice la foto.
tcamposr@recoletos.es
Este artículo
pertenece a Marca.com, 19 de abril de 2004 |